Demasiado REAL, para tu mundo PERFECTO.

martes, 18 de febrero de 2020

08/03/2018

Luego se un "verde viaje" volví adormecida. Me desconecte por completo. Deje descansar ese yo interno que peleaba por salir, simplemente lo deje fluir a la superficie. Sentí una luz recorriendo mí interior, relajando mis músculos, olvidando tiempo y espacio.
Sentí. Sonaba música. Bailé y canté. Con el cuerpo ligero, no pensé más que en ese momento. Soy pura luz. 

Descubrí, en esta ocasión, que me gusta bailar aunque no sepa cómo, que disfruto se una buena paja tanto o más que un encuentro sexual con un otro, disfruto imaginando y el celular no hace otra cosa que distraerme de mí misma. 
Aprendí a focalizar.

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